La oficina de Betsson en Málaga ha vivido estos días una auténtica fiesta del fútbol, una iniciativa que ha servido para reflejar el carácter internacional y multicultural que define a la compañía.
Con motivo del Mundial de Fútbol que se celebra este verano, los empleados participaron en una jornada marcada por la convivencia y el intercambio cultural. Cada miembro del equipo llevó comida típica de su país de origen, convirtiendo la oficina en un gran banquete internacional donde no faltaron sabores de distintos continentes, camisetas de selecciones y animadas conversaciones sobre los favoritos para alzarse con el título.
La celebración puso de manifiesto una de las principales fortalezas de Betsson: la diversidad de su plantilla. Profesionales de múltiples nacionalidades comparten diariamente un entorno de trabajo caracterizado por la colaboración, la inclusión y el apoyo mutuo, tanto en el ámbito profesional como en la adaptación de quienes se incorporan desde otros países.









