El debate sobre el futuro de Gibraltar como centro internacional de juego online se ha intensificado tras los ajustes anunciados por diferentes operadores como consecuencia del incremento de la fiscalidad sobre el juego remoto en Reino Unido.
Desde el 1 de abril de 2026, el Remote Gaming Duty británico se sitúa en el 40% de los beneficios procedentes del juego remoto con clientes del Reino Unido, frente al 21% anterior.
En este contexto, el Gambling Commissioner de Gibraltar, Andrew Lyman, ha rechazado las interpretaciones que apuntan a un declive terminal de la industria en el territorio. En declaraciones recogidas por The iGaming.eu, Lyman sostiene que la reducción de empleo no debe interpretarse por sí sola como una pérdida de atractivo de Gibraltar, señalando factores como la automatización y la incorporación de inteligencia artificial en las operaciones.
La presión sobre el empleo se ha hecho visible en compañías con una importante presencia en el Peñón. Lottoland, cuya sede central se encuentra en Gibraltar y que cuenta con más de 270 empleados, mantiene abierta una consulta sobre posibles redundancias dentro de un proceso de reorganización. La compañía anunció la consulta en julio, aunque todavía no ha precisado cuántos puestos podrían verse finalmente afectados.
Pese a este escenario, Lyman mantiene una visión de continuidad para el sector y apunta a varios elementos que, a su juicio, respaldan el papel de Gibraltar como jurisdicción de referencia. Entre ellos figuran el interés por la obtención de nuevas licencias y el desarrollo de nuevos modelos vinculados a los mercados de predicción.
El regulador también ha defendido que el modelo de Gibraltar se encuentra sometido a presión, pero que todavía existen oportunidades para su evolución y adaptación a las nuevas condiciones del mercado.
La Gambling Division de Gibraltar continúa regulando tanto el juego remoto como el presencial desarrollado desde el territorio, bajo la supervisión del Gambling Commissioner.








