La inteligencia artificial está transformando procesos, funciones y modelos de trabajo en múltiples industrias, pero el talento humano continúa siendo un factor diferencial para las organizaciones. Bajo esta premisa, GiG (Gaming Innovation Group) celebró una mesa redonda interna centrada en el papel de las habilidades humanas en un entorno cada vez más influenciado por la IA.
La sesión, titulada “Human-Centred Soft Skills & AI”, reunió a cerca de 150 empleados de la compañía de forma presencial y remota para analizar cómo la inteligencia artificial está impactando en áreas tan diversas como la adquisición de talento, el desarrollo de producto, la ciberseguridad o el cumplimiento normativo.
Entre las principales conclusiones destacó una idea compartida por los participantes: la IA debe utilizarse como una herramienta para cuestionar, contrastar y enriquecer las decisiones, pero no para sustituir la responsabilidad ni el criterio humano.
Los ponentes coincidieron en que, a medida que la automatización asuma tareas repetitivas y operativas, las competencias más valoradas serán el pensamiento crítico, la curiosidad, la creatividad y la capacidad de analizar y desafiar las respuestas generadas por sistemas inteligentes.
Asimismo, durante el encuentro se subrayó que conocer a los clientes seguirá siendo esencial, pero que en un contexto cada vez más automatizado también será fundamental que las empresas mantengan una identidad clara y diferenciada para destacar en el mercado.
La conversación también abordó el impacto de la IA en los puestos de entrada al mercado laboral, donde la automatización está modificando las habilidades requeridas para acceder a nuevas oportunidades profesionales.
Desde GiG consideran que el futuro del trabajo estará marcado por la combinación entre tecnología avanzada y capacidades humanas, una visión que sitúa a las personas como el principal elemento de diferenciación empresarial.









