La RSC en el sector del juego

El concepto de responsabilidad social corporativa o empresarial podría definirse como el compromiso voluntario de las empresas, corporaciones y otro tipo de entidades para integrar criterios éticos, sociales y medioambientales en sus operaciones. Nació como un concepto que iba mucho más allá del cumplimiento legal, que buscaba generar un impacto positivo en la comunidad. Han sido tres los que se han definido como sus pilares fundamentales: medioambiente, entendido como la puesta en marcha de prácticas para reducir la contaminación, minimizar residuos y utilizar energías limpias; social, que se traduce en el fomento de la inclusión, la diversidad, la igualdad salarial y el apoyo a proyectos de la comunidad local; y la gobernanza, como expresión de la transparencia en la toma de decisiones, anticorrupción y respeto a los derechos humanos en toda la cadena de valor.

El Sector del Juego hace muchos años que acogió y puso en práctica este concepto en cada una de las tres variables descritas: nuestras empresas cuidan su entorno, minimizan y reciclan sus residuos, apuestan por la economía circular y por las energías renovables; ejecutan actuaciones sociales de diversa índole que generan un impacto muy positivo en la comunidad a la que pertenecen; y cuidan su transparencia y su buen gobierno. Lo que acabo de describir es algo más que una mera manifestación: si se consulta este enlace https://juegosostenible.es/noticias-rsc/, puede comprobarse que desde julio de 2018 hasta junio de 2026, en www.juegosostenible.es llevamos recopiladas 2.256 noticias referidas en su totalidad a actuaciones individuales de RSC del Sector del Juego, casi siempre adaptadas al entorno social y enfocadas a la comunidad a la que pertenece cada una de las empresas de juego que las ha puesto en marcha.

Y como expresión colectiva de RSC grupal, sin duda un ejemplo destacable lo protagoniza la Plataforma para el Juego Sostenible, entidad a la que represento y que desde su creación se ha dedicado prioritaria, aunque no únicamente, al diseño, ejecución y seguimiento de actuaciones de responsabilidad social empresarial, sostenibilidad y juego responsable, que ha ameritado, después de una exigente auditoría llevada a cabo por GLI, que nos encontramos a la cabeza mundial del desarrollo y ejecución de este tipo de programas y actuaciones.

Por lo que me atrevería a decir, sin temor a equivocarme, que la conclusión del examen de todo lo anterior es que nuestro Sector puede hacer gala de ser socialmente responsable, sin perjuicio de que esta evidencia, lejos de hacernos caer en la complacencia, debe espolearnos a continuar por esta senda.

CRISTINA GARCÍA, PORTAVOZ Y COORDINADORA DE LA PLATAFORMA PARA EL JUEGO SOSTENIBLE.

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