Un estudio vincula el teletrabajo con un mayor aislamiento social y un deterioro de la salud mental

Una investigación publicada en la revista científica Science concluye que el teletrabajo puede incrementar significativamente el aislamiento social y afectar negativamente al bienestar psicológico de los trabajadores, especialmente en el caso de quienes viven solos.

El estudio, elaborado por investigadoras del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y de las universidades de Universidad de Harvard y Universidad de Virginia, analizó datos de más de 568.000 personas recopilados entre 2011 y 2024, excluyendo los años más intensos de la pandemia.

Según las autoras, el trabajo remoto aumenta el tiempo que las personas pasan en soledad, empeora diversos indicadores relacionados con la salud mental y se asocia con un mayor uso de servicios psicológicos y tratamientos médicos. Los investigadores estiman que el teletrabajo podría explicar aproximadamente un tercio del incremento general del malestar psicológico registrado durante el periodo analizado.

La expansión de esta modalidad laboral ha sido notable en los últimos años. En Estados Unidos, el porcentaje de trabajadores que desempeñaban su actividad a distancia pasó del 7 % en 2019 al 28 % en 2023, impulsado principalmente por los cambios organizativos derivados de la pandemia de COVID-19.

Uno de los hallazgos más destacados del estudio es el aumento del aislamiento social durante los días laborables. Antes de la pandemia, las personas pasaban una media de 5,4 horas despiertas en soledad. Entre quienes teletrabajan, ese tiempo aumentó en más de una hora diaria.

El impacto resulta especialmente significativo entre quienes viven solos. En este colectivo, la probabilidad de pasar toda una jornada sin contacto social aumentó en siete puntos porcentuales. Entre 2022 y 2024, los trabajadores que vivían solos pasaron el 45,9 % de sus días de teletrabajo completamente solos y el 31,1 % sin ningún tipo de interacción social.

Los resultados sugieren que, aunque el teletrabajo ofrece ventajas en términos de flexibilidad y conciliación, también plantea desafíos relacionados con la salud mental y las relaciones sociales, especialmente cuando se convierte en una modalidad laboral predominante y prolongada en el tiempo.

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